El tibetano tiene un vocabulario honorífico que puede cambiar la elección de palabras según la audiencia. Una pregunta casual sobre viajes no debe parecer una dirección formal, y viceversa.
Si su texto trata sobre la práctica, la filosofía o las ceremonias budistas, incluya el contexto del dominio. De lo contrario, las traducciones pueden elegir términos demasiado genéricos.
El tibetano también tiene distintas variantes. El tibetano coloquial moderno de Lhasa es el predeterminado para el uso cotidiano y conversacional, mientras que el tibetano clásico (literario) es lo que necesita para textos budistas, filosofía y materiales religiosos. Amdo y Kham tienen vocabulario diferente, así que especifica si tu audiencia es de esas regiones para obtener la redacción correcta.